Pros y Contras de Inflar los Precios de las Viviendas al Momento de Venta

Es bien sabido que el sector inmobiliario español es de los mercados más volátiles, por lo cual el inflar los precios de un inmueble al momento de venta, suele ser una práctica común en el país.


Pero la realidad, es que muchas veces los propietarios suelen lanzarse al mercado con precios bastante inflados, sin evaluar los beneficios y las consecuencias que podrían traer al proceso de venta.


Expertos en el área explican que es importante preguntarse si realmente le favorece salir con un primer precio inflado, debido a que muchas veces esa diferencia puede asustar a los posibles compradores y no necesariamente aportarán un buen margen para negociar.


De hecho, en los últimos años las viviendas de segunda mano han mostrado un sobreprecio de entre el 10% y el 25% con relación al precio final de venta. Pero la realidad es que esta es una problemática que afecta tanto a propietarios como compradores, y esto se debe a que muchos españoles quieren comprar inmuebles por debajo del precio real, mientras que otros desean vender con precios exorbitantes.


De acuerdo con Toni Expósito, director general de Comprarcasa, existen una coyuntura pronunciada entre la oferta y la demanda. Hacia mediados de 2019 nuestra valoración era que cerca del 85% de los pisos estaban sobrevalorados en un 20%. Sin embargo hoy, y dado que desde Navidad notamos un enfriamiento de la demanda y un periodo de reflexión más prolongado, los precios empiezan a contenerse y reflejar cifras más próximas a la realidad”.


¿INFLAR EL PRECIO REALMENTE ES UNA BUENA IDEA ?



A pesar de la creencia de muchos  españoles con respecto a la práctica de inflar los precios, expertos en el sector inmobiliario aseguran que esto trae más desventajas que beneficios para el propietario.


Actualmente sobrevalorar un inmueble un 15% puede lograr que el propietario pierda tiempo debido a que la coyuntura a causado que el margen de negociación aumentará, por lo cual si la persona infla demasiado el precio, a mediano plazo terminará ofreciendo muy por debajo de lo que inicialmente podría haber aspirado. 



Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria, explica que  cuando se publica por primera vez en los portales, en esos primeros días es cuando se produce el mayor número de vistas. Si estamos muy caros, todas estas personas que la ven la descartaron y ya solo queda esperar el goteo que llegue a medida que se van produciendo las bajadas. Y en ese proceso muchas personas pueden perder interés por ella”.


¿ ESTA PRÁCTICA ESTÁ CONTAMINANDO EL MERCADO ?


Según algunos expertos inflar los precios le restan transparencia a la compraventa, lo que ha ido causando que cada vez más sea la diferencia entre los precios que encuentran en los portales a lo que encuentras por medio de organismos tasadores, registradores e incluso colegios de notarios.


Mientras que  César Escobar, codirector de Control de Valoración, sostiene que esto en realidad lo que causa es asustar a posibles buenos compradores o el propietario se verá envuelto en negociaciones más arduas lo que lo obligará a ajustar el precioa mediano plazo.




¿ SE DEBERÍA SEGUIR APLICANDO ESTA PRÁCTICA ?


A pesar de ser una práctica tan común en España, expertos concuerdan que es algo que se debería eliminar por completo porque al final del día genera más desventajas que beneficios para el vendedor.


 Lamentablemente, los propietarios en el país tienen la falsa creencia que al inflar el precio van a percibir mayores ganancias, cuando en realidad estar perdiendo la oportunidad de alcanzar posibles buenos compradores con quienes podrían llegar a un acuerdo justo que beneficie a ambas partes.


Gonzalo Bernardos, profesor de la Universidad de Barcelona y conocido analista inmobiliario, explica que inflar los precios de la vivienda “ pasa por prácticas como que el propietario se conciencie de que no le resulta beneficiosos, pero también de que el agente inmobiliario capte con mayor conocimiento de mercado y pedagogía, y los portales informen de forma clara sobre la rebaja en los precios desde que se anuncian. Pero de lo que estoy convencido es de que cada vez hay menos ‘mirlos blancos’ porque el comprador está más informado. Y menos habrá este año en el que nadie va a pagar ni un euro más de lo que considere justo”.