Senior living, cohousing, coliving… y homesharing: cuál te conviene según tu momento vital
Si estás en un punto donde te preguntas “¿cómo quiero vivir los próximos años?”, esta guía es para ti. No va de “irme a una residencia”. Va de elegir con calma, sin perder independencia, con un plan realista.
La frase clave es esta: No es miedo. Es responsabilidad inteligente. Elegir bien a tiempo te da más libertad, no menos.
Este artículo en un vistazo:
- Si quieres seguir en tu casa pero con más vida y tranquilidad: empieza por comunidad + apoyos ligeros.
- Si quieres compañía segura y flexible (sin perder tu hogar): el homesharing intergeneracional suele ser el “punto dulce”.
- Si te ilusiona un proyecto de vida compartida con fuerte comunidad: mira cohousing senior.
- Si prefieres servicios y comodidad con estructura: explora senior living.
- Si buscas vida social intensa y reglas comunes (y te encaja el ritmo): considera coliving (mejor si es mixto/intergeneracional bien diseñado).
1) Qué es cada modelo (sin humo)
Los nombres se parecen y por eso confunden. Vamos a traducirlos a lenguaje de vida real: autonomía, coste, comunidad, privacidad y flexibilidad.
Seguir en tu casa, pero con más red
Ideal si te encuentras bien, pero quieres vida social, rutina, y un extra de tranquilidad. Ejemplos: actividades de barrio, grupos, centros, voluntariado, vecinos, teleasistencia ligera, “llamadas de control”, mantenimiento puntual.
Compartes hogar sin dejar de mandar en tu vida
Vives en tu casa y compartes con una persona joven (estudiante o profesional) seleccionada por compatibilidad. Es una fórmula “intermedia”: más compañía y seguridad que vivir solo, pero mucho menos intrusiva que mudarte a un centro.
Comunidad intencional (con espacios privados)
No es una residencia. Es vivir en una comunidad creada con intención: tu espacio privado + espacios comunes (cocina/sala/huerto…). Suele requerir implicación, acuerdos y, a veces, inversión/compra o compromiso a medio/largo plazo.
Vivienda + servicios (comodidad y estructura)
Suele ser un edificio o complejo con apartamentos y servicios (restauración, actividades, mantenimiento, recepción, etc.). Pagas por comodidad y por quitarte carga mental. No implica dependencia, pero sí una organización más “de operador”.
Vida compartida con reglas y ritmo
Habitaciones privadas + zonas comunes fuertes. Suele estar pensado para movilidad laboral/estudios. Puede encajar a cualquier edad si hay buen diseño (normas, privacidad, respeto). Si odias ruido o visitas constantes, cuidado: aquí las reglas lo son todo.
Cuando necesitas cuidados frecuentes
Es una solución válida cuando el riesgo o la dependencia aumentan. La clave: llegar a esto por elección informada, no por urgencia. Antes, suelen existir escalones intermedios (apoyo a domicilio, teleasistencia, convivencia, senior living).
2) Tabla comparativa: autonomía, coste, comunidad, flexibilidad y privacidad
Esta tabla está pensada para decidir rápido. No uses solo una columna. Elige por equilibrio. (Los costes son orientativos: dependen mucho de ciudad, formato, servicios y mercado).
| Modelo | Nivel de autonomía | Coste típico | Comunidad | Flexibilidad | Privacidad | ¿Para quién encaja? |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Tu casa + comunidad | Alta (si la salud acompaña) | Bajo–medio (según apoyos) | Media (si te implicas) | Muy alta | Muy alta | Quiero seguir como estoy, pero con más red y rutina. |
| Homesharing (Kuvu) | Alta–media (apoyo cotidiano no clínico) | Puede ser favorable (ingreso/compartir gastos) | Media (convivencia 1:1 + seguimiento) | Alta (temporal, con reglas) | Alta (habitación propia + acuerdos) | Quiero compañía segura, sin dejar mi casa ni mi independencia. |
| Cohousing senior | Alta (con adaptación si baja) | Medio–alto (a menudo inversión/compromiso) | Alta | Media (proyecto comunitario) | Media–alta (depende diseño) | Me ilusiona una comunidad fuerte y construir vida compartida. |
| Senior living | Media–alta (según servicios) | Alto (pagas servicios y estructura) | Media–alta (actividades, espacios) | Media (contratos/operador) | Alta (apartamento propio) | Quiero comodidad y menos carga mental, con vida social. |
| Coliving | Alta | Medio (varía mucho) | Alta (si encaja el ritmo) | Alta (estancias flexibles) | Media (habit. privada, comunes fuertes) | Me gusta la vida compartida y normas claras; tolero dinamismo. |
| Apoyo a domicilio + teleasistencia | Media (compensa límites) | Medio–alto (según horas) | Baja (si no hay red) | Media–alta (escalable) | Muy alta | Quiero estar en mi casa y necesito apoyo práctico regular. |
| Residencia | Baja–media (según grado dependencia) | Alto | Media (convivencia múltiple) | Baja (estructura) | Baja–media | Necesito cuidados frecuentes o el riesgo en casa es alto. |
Truco práctico: si tu prioridad #1 es independencia + flexibilidad, normalmente decides entre tu casa con red y homesharing. Si tu prioridad #1 es comodidad + servicios, miras senior living. Si tu prioridad #1 es comunidad como estilo de vida, miras cohousing.
3) Mini-test: qué modelo encaja conmigo (10 preguntas)
Responde sin “deberías”. Esto no puntúa tu valor: puntúa tu momento vital. Al final verás un resultado con recomendación y siguientes pasos.
Consejo: si dudas entre dos respuestas, elige la que te sale en un día normal, no en tu mejor día.
4) Mapa de decisión: si X → opción Y
Este mapa no pretende ser perfecto. Pretende ser útil. Piensa en esto como un GPS: si cambias de condición (salud, soledad, energía), cambias de ruta.
comunidad + rutina (actividades, grupos, vecinos, voluntariado) y
considera homesharing si quieres compañía diaria y seguridad sin mudarte.
senior living si quieres “vida más fácil” con servicios.
Si no quieres mudarte: prueba apoyos a domicilio + homesharing (compartir gastos y tranquilidad).
cohousing senior. Es ideal si te gusta co-crear normas, compartir espacios y construir comunidad.
Antes de comprometerte, visita varias iniciativas y pregunta por: gobernanza, costes, cuidados futuros y privacidad.
coliving puede encajar, especialmente si es intergeneracional y con buen diseño de convivencia.
Si necesitas silencio o rutinas estables, prioriza otras opciones.
apoyo a domicilio + teleasistencia, y revisa opciones más asistidas.
La residencia es una herramienta cuando el apoyo cotidiano ya no basta, no un “fracaso”.
5) Plan de 90 días: elegir bien sin comprometerte a lo loco
Mucha gente no decide porque siente que “decidir” significa “cerrar puertas”. Este plan hace lo contrario: te ayuda a probar primero y decidir después con datos personales: bienestar, energía, tranquilidad y sensación de hogar.
Días 1–7: claridad (sin prisas)
- Escribe tus 2 objetivos: por ejemplo menos soledad y más tranquilidad.
- Define tu línea roja: ruido, visitas, hábitos, privacidad, horarios.
- Haz inventario de tu hogar: habitación disponible, baño, espacios comunes, accesibilidad.
- Elige 2 opciones a explorar: homesharing + comunidad, por ejemplo.
Días 8–30: prueba reversible
- Activa una rutina social: 2 actividades/semana o 2 planes/semana.
- Si te atrae homesharing: define condiciones (duración, normas, “qué incluye”).
- Habla con 1 familiar o amigo como “espejo” (sin que decida por ti).
- Evalúa al final de cada semana: ¿duermo mejor? ¿me siento más acompañada/o?
Días 31–60: ajustar, no abandonar
- Si la comunidad no ha cuajado, cambia de formato (otro grupo/otro horario).
- Si la casa pesa, introduce “servicios mínimos” (limpieza, compra, mantenimiento).
- Si te sientes sola/o: prioriza opción con convivencia ligera (homesharing).
- Haz una lista de “costes invisibles” (estrés, miedo, carga mental). También cuentan.
Días 61–90: decisión informada
- Elige 1 modelo como “base” y deja otro como “plan B” (esto da paz).
- Define el siguiente paso: entrevista, visita, llamada, verificación, contrato.
- Marca una fecha de revisión (en 3 meses). Elegir también es iterar.
6) Homesharing: por qué no es “alquilar una habitación” y punto
Si eres propietaria/o +60, es normal que una parte de ti diga: “yo no quiero ser casera/o”. Perfecto. Kuvu tampoco quiere eso. El foco del homesharing bien hecho no es exprimir precio. Es construir un hogar compartido con reglas, compatibilidad y seguimiento.
Lo que suele pasar en el “alquiler de habitación” típico
- El criterio principal es precio.
- La selección se basa en “me da buena espina” (arriesgado).
- No hay mediación: si hay conflicto, estás sola/o.
- Las normas suelen ser implícitas → luego estallan.
Lo que cambia en homesharing con Kuvu
- El criterio principal es compatibilidad (hábitos, horarios, expectativas).
- La convivencia tiene reglas claras y un marco de seguridad.
- Hay seguimiento y mediación si surge fricción.
- El objetivo es un intercambio justo y humano.