Cuánta potencia necesitas para alquilar una habitación de tu piso

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Imagen Cuánta potencia necesitas para alquilar una habitación de tu piso
Eduardo Fierro (02/10/2026) Sector Inmobiliario

Cuando piensas en compartir tu casa, es fácil imaginar que la factura se va a disparar en cuanto entre una persona más: más luz, más agua caliente, más de todo. Y sin embargo, el coste incremental de tener un inquilino más es bajo, porque una parte importante de lo que pagas en luz, agua o gas es gasto fijo y no depende de cuántas personas vivan en la casa: la potencia contratada, el término fijo del recibo del agua, la cuota de mantenimiento de la caldera... Lo único que sube es la parte variable, la que depende del consumo real, y pesa menos en la factura de lo que la mayoría de propietarios cree.

 

En Kuvu, además, hacemos seguimiento de ese consumo durante toda la convivencia: si sube más de un 30 % respecto al habitual de la vivienda, intervenimos para redistribuir el gasto entre propietario e inquilino, de forma que nadie asuma solo una subida que no le corresponde.

 

Dicho esto, sí hay un punto que conviene revisar antes de que llegue tu inquilino: la potencia eléctrica contratada. Si esa cifra se fijó pensando en una sola persona, con dos, tres o cuatro personas usando la lavadora, el horno o el aire a la vez, es mucho más probable que varios aparatos coincidan a la vez, y ahí sí pueden aparecer cortes desde la primera semana. Revisarla con antelación te ahorra esa llamada al técnico. En la mayoría de pisos de alquiler en España la potencia adecuada se mueve entre 3,45 y 6,9 kW, pero el número correcto depende de tu equipamiento y de cuánta gente vaya a convivir.

 

¿Qué es la potencia contratada y en qué se diferencia de la instalada?

 

La potencia contratada es el máximo de electricidad que puedes usar a la vez en tu vivienda, medido en kilovatios (kW). Marca cuántos aparatos pueden funcionar al mismo tiempo antes de que salte el interruptor y te quedes sin luz.

 

Conviene no confundirla con la potencia instalada, que es lo que tu instalación aguanta físicamente (cableado, cuadro y protecciones): puedes querer subir la contratada y descubrir que la instalación no soporta ese salto sin una reforma previa. En viviendas antiguas, ese aumento a veces exige un boletín eléctrico antes de que la distribuidora lo autorice.

 

Tu piso puede estar calculado para una sola persona

 

Muchos pisos llevan años con la potencia mínima que se fijó cuando los habitaba una sola persona con un uso muy básico. Si ahora vas a alquilar por habitaciones, esa cifra puede quedarse corta desde el primer día, porque cada inquilino sigue sus propios horarios y es mucho más probable que varios aparatos eléctricos estén funcionando al mismo tiempo.

 

Antes de dar por buena la cifra que figura en tu contrato, merece la pena hacer un seguimiento del consumo real de la vivienda durante unos días: así ves con datos, y no a ojo, si vas holgado o si ya rozas el límite estando tú solo.

 

Dónde consultar tu potencia y tu pico real de consumo

Tu potencia contratada aparece en la factura de la luz, junto al término de potencia y los kW asociados (si distingue P1 y P2 verás dos valores; en la mayoría de hogares son iguales).

 

Pero hay un dato aún más útil: la potencia máxima demandada, es decir, el pico más alto que ha registrado tu contador. Muchas facturas lo incluyen y, si no, tu distribuidora te puede indicar tu curva de consumo del último año. Ese número te dice con datos reales cuánto margen te queda antes de que salte el cuadro. Si ya vas justo viviendo solo, con inquilinos te quedarás corto.

 

Y si no tienes claro qué potencia le corresponde a tu vivienda ahora que va a tener más ocupantes, existe una herramienta gratuita para comparar tarifas de luz y gas que te lo resuelve de forma sencilla.

 

Introduces el tipo de vivienda, los metros, cuántas personas van a vivir y cómo se cocina y se calienta el agua y, aunque no sepas tu consumo exacto en kWh, estima el perfil de la casa, te orienta sobre la potencia que necesita y te muestra las tarifas que mejor encajan. Así ajustas potencia y tarifa de una vez, antes de que entre tu inquilino.

 

¿Cuánto consume cada electrodoméstico?

 

Esta tabla muestra la potencia que necesita cada aparato mientras está funcionando. La cifra aparece en vatios (W) y sirve para saber cuánto exige ese electrodoméstico en ese momento, no cuánto consume a lo largo del mes.

 

Electrodoméstico

Potencia mientras funciona (vatios)

Horno eléctrico

2.000 – 3.500 W

Lavadora

1.000 – 2.200 W

Lavavajillas

1.200 – 2.200 W

Termo eléctrico

1.000 – 2.000 W

Aire acondicionado (por unidad)

700 – 2.500 W

Microondas

700 – 1.200 W

Frigorífico + luces LED + portátil

300 – 440 W (en conjunto)

 

El aire acondicionado tiene un rango tan amplio porque depende del tamaño del equipo: un split pequeño ronda los 700 W y uno potente a pleno rendimiento se acerca a los 2.500 W. El horno, en cambio, es de los más exigentes en cualquier caso. Pero el problema nunca es un aparato solo, sino la suma.

 

¿Cuánta potencia necesitas para alquilar por habitaciones?

 

Imagina tres habitaciones un domingo por la mañana: uno pone la lavadora (2.000 W) mientras calienta el desayuno en el microondas (1.000 W); otro se ducha y arranca el termo eléctrico (1.500 W); el tercero enciende el aire de su cuarto (1.200 W). Sin contar nevera ni luces, ya vas por 5.700 W. Con 5,75 kW estás justo al límite; con 4,6 kW el cuadro ya ha saltado. Sobre esa base, una orientación de partida:

 

•    Estudio o habitación con uso muy básico: en torno a 3,45 kW.

•    Piso pequeño para una persona con cocina eléctrica: al menos 4,6 kW.

•    Uno o dos ocupantes con uso estándar: entre 4,6 y 5,75 kW.

•    Varias habitaciones alquiladas: a partir de 5,75 kW, para absorber los picos simultáneos.

•    Con aire o calefacción eléctrica en varias estancias: acércate a 6,9 kW o más.

 

Si te surgen dudas sobre cómo reflejar los suministros en el anuncio, repartir gastos o gestionar la convivencia, en esta guía de preguntas frecuentes sobre el alquiler de habitaciones tienes resueltas las cuestiones más habituales.

 

Revisa la instalación, no solo la potencia contratada

 

Subir la cifra del contrato no sirve de nada si la instalación no la aguanta. De hecho, puede saltar la protección aunque la potencia contratada sea suficiente, si la carga está mal repartida. Antes de publicar, confirma que lo que ya tienes soporta el uso previsto revisando cuatro puntos:

 

•    El cuadro y el ICP: protecciones en buen estado, sin quemaduras ni disparos raros, y circuitos identificados.

•    Los circuitos: la carga debe repartirse (luz, enchufes, cocina, lavadora, climatización). Si demasiados aparatos dependen de un mismo circuito, puede saltar la protección y producirse un corte aunque la potencia contratada sea suficiente.

•    El cableado: un cable con poca sección se calienta y envejece mal, sobre todo en instalaciones anteriores a los noventa.

•    El boletín eléctrico (CIE): no se pide solo por alquilar, pero sí para un alta nueva, subir la potencia por encima de lo que admite la instalación o una reforma eléctrica.

 

Además de evitar problemas al inquilino, te protege. Entregar una vivienda habitable incluye que sus instalaciones sean seguras.

 

Cómo subir la potencia: pasos y plazos

 

Primero, calcula la potencia que necesitas sumando lo que se encenderá a la vez en el momento de más uso. Después, confirma que tu instalación lo aguanta y si necesitarás boletín. Con eso claro, contacta con tu comercializadora y presenta la solicitud; ella traslada el cambio a la distribuidora, que es quien lo ejecuta.

 

La activación suele tardar entre unos días y unas tres semanas. Ten en cuenta que subir la potencia conlleva un pago único al tramitarlo y un ligero incremento en el término fijo de la factura. Ya que revisas la factura, entender cómo se estructuran los distintos tipos de tarifa (el peso del término de potencia frente al de consumo, o las opciones con discriminación horaria) te ayuda a ver si, de paso, puedes recortar por otro lado.

 

Antes de publicar la habitación

Con la parte eléctrica resuelta, tu inquilino entra tranquilo. Repasa estas cuatro acciones:

 

  1. Recalcula la potencia para el nuevo uso; no heredes la del ocupante anterior.
  2. Comprueba que la instalación soporta esa potencia antes de subirla.
  3. Cuenta los electrodomésticos que incluyes en el anuncio (horno, lavavajillas, aire).
  4. Inicia el trámite con margen: la activación puede tardar hasta tres semanas.

 

Con la potencia ajustada y la instalación revisada, ya puedes publicar tu habitación en alquiler con la tranquilidad de que tu inquilino no se encontrará cortes el primer día. Un detalle que no se ve en las fotos del anuncio, pero que se nota desde el primer mes. Y si compartes tu casa a través de Kuvu, ese seguimiento del consumo lo hacemos con vosotros, para que la tranquilidad no dependa solo de haber revisado bien la instalación.

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